Valencia, tercera capital española, sigue a punto de acabarse 2025 sin una ordenanza de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que mejore la calidad del aire de acuerdo con los objetivos de la ley de Cambio Climático de 2021 para las ciudades de más de 50.000 habitantes. La propuesta original, “blanda, de mínimos”, según la oposición, que pactó la coalición de gobierno de PP y Vox —que no afectaría a los vehículos más contaminantes de la capital hasta 2028— decayó tras la espantada de última hora del grupo ultra en el pleno municipal del pasado octubre. Los de Vox la habían aprobado solo unos días antes en comisión pero cuando llegó al plenario para su aprobación definitiva, la tumbaron. Desde entonces, el PP ha intentado negociar con la oposición una alternativa que la oposición sigue considerando light. La falta de regulación pone en peligro unos ingresos de al menos 115 millones de euros en ayudas a la movilidad (las ligadas a la ZBE y la posible sanción), así como las subvenciones estatales al transporte público.
